Springsteen y el Roxy: 44 años de un mito

por Asier Miner

Darkness on The Edge of Town. La obra que consagró definitivamente los poderes de Bruce Springsteen.

Un disco oscuro, sincero, donde la realidad de la vida se impone. Los sueños presentes en su anterior entrega, Born to Run, la certidumbre de que un futuro mejor aguarda al final del camino, se diluyen en Darkness. Bruce ha madurado y ha sufrido, ha saboreado las mieles del éxito y, también, la decepción tras un amargo juicio con Mike Appel, mánager y amigo que se aprovechó de su ingenuidad cuando se unieron sus caminos.

El de Nueva Jersey estuvo dos años sin pisar un estudio de grabación. Por razones contractuales, debía tener el permiso de Appel para hacerlo. Tampoco era el dueño de sus canciones, en manos de su entonces mánager. El juicio supuso la única alternativa posible para recuperar el control de su obra, la libertad artística y, también, para dejar atrás la precariedad económica a la que estaba sometido, con Appel recibiendo el doble de ingresos.

Una vez superado el litigio, alzándose vencedor, llegó la hora de cocinar Darkness on The Edge Of Town. Su gestación estuvo claramente marcada por la frustración previa, la incertidumbre, la posibilidad de que su trayectoria se fuese al garete, el golpe de realidad al ver que las promesas pueden ser rotas con la fragilidad de una copa de cristal. Los personajes del disco deben hacer frente a vidas vacías, sin mayor ilusión que la de tratar de evadirse, como les sucede a los protagonistas de “Racing in The Street”. Mientras algunas personas mueren poco a poco, minuto a minuto, sin nada por lo que luchar, en esta perfecta composición él y ella prefieren hacer carreras a medianoche para limpiar sus pecados, para no dejar que la crueldad del día a día los devore.

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Bruce & Macca de nuevo

Volvió a ocurrir el 25 de junio. Después de su actuación conjunta en New Jersey el día 16, Bruce sorprendió presentándose en el festival británico de Glastonbury para volver a tocar con Paul McCartney. Repitieron versiones de «Glory Days» , «I Wanna be Your Man» y «The End» ante un público atónico y entusiasta. Dave Grohl les acompañó en la última canción. La BBC transmitió el concierto completo.

Ladies & Gentlemen… Mr. Bruce Springsteen!

Dos veces se han oído estas palabras este mes. Ambas en el MetLife Stadium de East Rutherford en Nueva Jersey. La primera el 5 de junio cuando Chris Martin de Coldplay anunciaba la presencia de Bruce Springsteen en su concierto, quien se presentó con un «Hello, New Jersey!» antes de cantar «Working on a Dream» y «Dancing in the Dark», acapella en su parte inicial y mostrando una buena forma vocal, alternando estrofas con Chris Martin.

El 16 de junio repitió experiencia en el mismo estadio, esta vez como invitado de Paul McCartney, quien celebraba su 80 cumpleaños. En esta ocasión subió al escenario provisto de una guitarra eléctrica, para tocar «Glory Days» y «I Wanna Be You Man» a duo con el ex-Beatle. Dos leyendas compartiendo escenario, uno de esos momentos que perdurarán en el tiempo (capturado a la perfección por un fan provisto de una cámara 4K).

Bruce se unió a la jam de «The End» que cerró el concierto. Springsteen intercambió solos con los dos guitarristas de McCartney y formó parte, como uno más de la banda, del saludo final.

Wembley Arena June 5, 1981

Vuelve la gira 1981 a las Archive Series que Springsteen publica cada primer viernes de mes. De la mítica gira europea de 1981 sólo se grabaron de modo profesional algunos de los conciertos en el Wembley Arena de Londres. El último de ellos, del 5 de junio de 1981, se había publicado ya en agosto de 2018.

Ahora llega la noche anterior, del 4 de junio de 1981. Con bastantes variaciones respecto a la otra noche en Wembley, este concierto arranca con furia con «Prove it All Night», enlazada con «The Ties That Bind» y «Out in the Street», ante un público que reacciona con fervor, en la recta final de una larga y victoriosa gira por el Reino Unido, donde la E Street Band llegó en un momento álgido y de transición. El Springsteen maratoniano de 1980, con conciertos de casi cuatro horas, dio pasó a un artista más introspectivo y concienciado donde durante dos horas y cuarenta y cinco minutos condensaba todo su ser.

Fueron conciertos más íntimos (en muchas ciudades actuaban en pequeños pabellones y teatros de cuatro o cinco mil personas), y Bruce se permitió experimentar con nuevas canciones y versiones. Esa noche interpretó «Follow That Dream» (basada en un tema de Elvis) y «Johnny Bye-Bye», una canción propia basada también en Elvis Presley (y que en 1985 re-apareció con una versión distinta, como cara B del single «I’m on Fire»).

Tras un apoteósico «Jackson Cage» llegó la recién estrenada «Trapped», la versión del clásico de Jimmy Cliff que Bruce cambia completamente hasta convertirla en un himno de cosecha propia. La E Street Band es una máquina precisa y compacta, cada pieza cumpliendo su función en una gira donde más que nunca los nombres «Springsteen» y «E Street Band» comparten protagonismo en una simbiosis perfecta. ¡Qué grandes Clarence y Steve!

El arranque de la segunda parte del concierto, con la electricidad de «You Can Look» y «Cadillac Ranch», seguidas de las festivas «Sherry Darling» y «Hungry Heart», da paso a tres temas clave de la gira Darkness («Fire», «Because the Night» y la sublime «Racing in the Street»), el cierre siempre excitante que aportan «Ramrod» y «Rosalita» y una excepcional versión de «Jungleland» abriendo los bises, completando un grandísimo concierto con «Born to Run» y un delirante «Detroit Medley» de 15 minutos que incluye «Shake», «I Hear a Train» y «Sweet Soul Music».

Springsteen agota el papel

Tras el anuncio de la gira europea de 2023 se inició la venta de entradas por toda Europa. En Suecia las 200.000 entradas disponibles para los dos conciertos en Goteborg se agotaron en minutos. Tras agotar se añadió al instante un tercer concierto para el día 28 de junio, y una hora después se colgó en cartel de sold-out. Suecia es posiblemente el país donde, proporcionalmente a su población, más entradas vende Springsteen.

En Dublín la rapidez de la venta forzó otro nuevo concierto (9 de mayo de 2023). Lo mismo sucedió en París, Amsterdam y, por supuesto, Barcelona. Aquí la venta del concierto del 28 de abril no duró ni dos horas, y se anunció inmediatamente un segundo concierto para el 30 de abril, que se agotó la misma tarde. No parece que haya opción a un tercer concierto, al menos de momento, ya que los huecos que quedan entre ciudades serán posiblemente para ciudades y países pendientes de anunciar (como Reino Unido y Bélgica).

Un cuarto concierto en Alemania se añadió posteriormente, para el día 21 de julio de 2023 en Hockenheim. Queda pendiente también el anuncio de la gira americana de invierno (Febrero-Marzo de 2023). Se rumorea que arrancaría el 1 de febrero con un concierto en Florida.

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