Boston 12/13/92 – El archivo de mayo

Para el mes de mayo Springsteen nos ofrece la descarga (o CD para quien quiera formato físico) de un concierto de la gira Human Touch/Lucky Town de 1992. Hace un par de años se publicó un concierto de esa era (Meadowlands, 25 Julio 1992) y otro de 1993, en concreto el penúltimo de la gira, en Nueva Jersey, del 24 de junio de 1993. Ambos conciertos tenían particularidades que no los convertían en una muestra de lo que era la gira día a día. En el primero Springsteen tocaba en casa, y cambió el repertorio para ofrecer algunas sorpresas al público local, y el de 1993 fue un evento absolutamente especial al ser final de gira y un concierto benéfico con muchas rarezas e invitados, incluyendo miembros de la E Street Band.

La edición de este mes ofrece un concierto en Boston grabado en el apogeo de la gira, el 13 de diciembre de 1992, cuando Springsteen y su nueva banda llevaban meses de rodaje. En concreto esa noche interpretaron 16 canciones de sus dos nuevos discos, incluyendo «Real World», «Gloria’s Eyes», «The Big Muddy» o «Soul Driver», temas que no siempre entraban en el repertorio. El concierto incluyó también inusuales versiones de «Trapped», «Santa Claus is Coming to Town» o la colaboración de Jon Landau a la guitarra en «Glory Days». Con un sonido y una mezcla excelentes, se trata de una grabación definitiva y sumamente recomendable para disfrutar de los sonidos con mayor influencia de soul y gospel que se pudieron escuchar en la gira 1992/93. El concierto está disponible en la tienda Nugs.net.

Springsteen y Barcelona: 40 años de amor a primera vista

por Asier Miner

Hoy, 21 de abril de 2021, se cumplen 40 años del primer concierto de Bruce Springsteen en Barcelona. Para cuando el de Nueva Jersey aterrizó en nuestro país ya era una estrella absolutamente consagrada. The River, lanzado el 17 de octubre de 1980, lo colocó en lo más alto de las listas estadounidenses por primera vez en su trayectoria. Las 20 canciones que conformaban el álbum aseguraron a Springsteen un indiscutible lugar en el olimpo del rock. Probablemente sea la obra que mejor resume las virtudes de Springsteen gracias a su variedad tanto estilística como temática. Baladas candentes, llenas de corazón, sentimiento y alma, convergen con temas donde sale a relucir la vena más divertida y despreocupada de un autor que, por aquel entonces, se encontraba en estado de gracia, en su plenitud artística. 

Bruce Springsteen el 21 de abril de 1981 en el Palacio de los Deportes de Barcelona. Foto: Ferran Sendra

Con motivo de la presentación de The River Bruce aterrizó en la Ciudad Condal, concretamente en el Palacio de los Deportes de Barcelona, para dar el pistoletazo de salida a una relación que, 40 años después, se mantiene viva e intensa. No es difícil averiguar el motivo: aquella noche, en un concierto que comenzó a las 21:30, los afortunados que presenciaron la magia de ese torbellino escénico quedaron prendados, boquiabiertos, seguros de que acababan de asistir al mejor espectáculo de rock posible. La consideración épica de los directos de Springsteen no arrancó en aquella gira, sino desde que su carrera comenzó a despegar. Sus arrebatadoras demostraciones sobre las tablas jugaron un papel crucial en la irrupción mediática de su figura, y el ‘boss’ era consciente de ello. No es casualidad que uno de los propósitos de The River fuese representar en el estudio el arrollador sonido que la E Street Band desplegaba en directo.

Es innegable que lo consiguió, aunque, pese a la viva producción del álbum, el presente latido del grupo, la evidente sensación de comunión y pasión que transmite, no hay nada comparable a disfrutar de esta brutal máquina del rock and roll a tan solo unos metros de distancia, siendo partícipe de la desbordante energía, infinito fervor y suave melancolía que Springsteen y sus colegas son capaces de transmitir. Lo que realmente sucedió en Barcelona aquella noche solo lo sabrán los allí presentes, pero lo cierto es que no fue una noche cualquiera, un concierto más de la gira, sino un momento que marca una trayectoria, que define para siempre la unión entre un artista y su público.

El recital comenzó con la calma previa a la tempestad. Sonó ‘Factory’ para ir calentando motores y poner al público a punto. Después, otro corte de Darkness On The Edge Of Town, ‘Prove It All Night’, primera oportunidad para rugir, para sentir una indescifrable descarga de adrenalina. Como es lógico, los pasajes de The River poblaron gran parte del repertorio. En vivo, territorio natural de la E Street Band, las canciones adquirían otra dimensión, incluso superior a la capturada en el trabajo en estudio.

Foto: Francesc Fàbregas.

‘Out In The Street’ y ‘The Ties That Bind’ aumentaron la dosis de entusiasmo de una audiencia absolutamente entregada desde el primer minuto, más aún si, entretanto, Bruce se marca una memorable interpretación de ‘Darkness On the Edge Of Town’. ‘Independence Day’ y ‘Who’ll Stop the Rain’, de Creedence Clearwater Revival, añadieron pausa y magnetismo, mientras las apoteósicas ‘Two Hearts’ y ‘The Promised Land’ volvieron a ponerlo todo patas arriba.

‘This Land Is Your Land’, composición de Woodie Guthrie, desencadenó en uno de los platos fuertes de la noche, ‘The River’, para hechizar definitivamente a los fans. Aunque, claro, lo que pasa con Bruce, más todavía en esa época gloriosa, es que los platos fuertes eran sucedidos por otros clásicos imprescindibles como ‘Badlands y ‘Thunder Road’, indiscutiblemente dos de las mayores joyas de su repertorio y que, en aquella embrujada velada, lucieron monumentales. Llegó entonces el descanso. Bruce ya se había metido al público completamente en el bolsillo. Solamente quedaba rematar la jugada para que el enamoramiento fuese permanente.

‘Cadillac Ranch’ y ‘Sherry Darling’ evitaron que el parón menguara los ánimos, y dieron paso a ‘Hungry Heart’ y ‘Because The Night’, donde las enfervorecidas gargantas del Palacio de los Deportes ejercieron de inmejorable coro. Sin duda, aquí llegamos al punto álgido del concierto. Tan emocionante, que hasta el propio Springsteen parecía poseer fuerzas extra impulsadas por la abrumadora acogida que estaba sintiendo. Tras ‘You Can Look’, era hora de la traca final: ‘Point Blank’, ‘Racing in the Street’, ‘Backstreets’, ‘Ramrod’, ‘Rosalita’ y ‘Born to Run’. Piel de gallina solamente al escribir sus títulos. Puro Bruce Springsteen, pura pasión. Absolutamente sublime. ‘Detroit Medley’ y ‘Rockin’ All Over the World’ cerraron la noche.

Foto: Emilio Cabida.

Una noche marcada a fuego en la memoria de todas las personas que la vivieron, y trasladada a las que, como yo, ni siquiera habíamos nacido. Un ejemplo perfecto de que la música traspasa fronteras y generaciones. Aquel 21 de abril de 1981 Springsteen y Barcelona sintieron lo que se denomina amor a primera vista. En su última visita, en 2016, las llamas ardían como en el primer encuentro. Indudablemente, cuando la maldita pandemia lo permita, y la E Street Band regrese a la carretera, Barcelona le esperará con los brazos abiertos en lo que será un reencuentro, nuevamente, inolvidable.


Con motivo del 40 aniversario del concierto publicaremos una serie de artículos durante varios días, empezando hoy, donde revisaremos las vicisitudes que se sucedieron hasta que se confirmó la visita de Bruce Springsteen a Barcelona por primera vez, la reacción de la prensa ante su visita y las crónicas publicadas posteriormente. Todo ello documentado con fotos, recortes de prensa y memorabilia.

Lee el primero: Barcelona 1981 – 40 años – Parte 1

Across the Borderline: el archivo vuelve a 1988

Have Love Will Travel - Bruce SpringsteenEste mes el concierto publicado del archivo oficial de Bruce Springsteen es el del 28 de abril de 1988 en Los Angeles, durante la gira Tunnel of Love Express Tour.

Ese año Springsteen y la E Street Band actuaron durante cinco noches en el Memorial Sports Arena de la ciudad. La segunda noche (23 de abril, con Roy Orbison entre el público) ya fue editada como parte del archivo en 2015. Ahora se publica la noche que cerró la serie, con un repertorio similar aunque con la particularidad de incluir la estupenda versión de «Across the Borderline», canción que Ry Cooder, John Hiatt y Jim Dickinson publicaron en 1982, y de una mezcla superior a la del concierto del día 23.

Los Angeles, April 1988 incluye:

TUNNEL OF LOVE / BE TRUE / ADAM RAISED A CAIN / TWO FACES / ALL THAT HEAVEN WILL ALLOW / SEEDS / ROULETTE / COVER ME / BRILLIANT DISGUISE / SPARE PARTS / WAR / BORN IN THE U.S.A. / TOUGHER THAN THE REST / AIN’T GOT YOU – SHE’S THE ONE / YOU CAN LOOK (BUT YOU BETTER NOT TOUCH) / I’M A COWARD / I’M ON FIRE / ONE STEP UP / PART MAN, PART MONKEY / ACROSS THE BORDERLINE / DANCING IN THE DARK / LIGHT OF DAY / BORN TO RUN / HUNGRY HEART / GLORY DAYS / ROSALITA (COME OUT TONIGHT) / HAVE LOVE WILL TRAVEL / TENTH AVENUE FREEZE-OUT / SWEET SOUL MUSIC / RAISE YOUR HAND

 

‘Renegades’ se despide

Esta semana se ha emitido el 8º y último capítulo del podcast Renegades: Born in the USA, una conversación entre Bruce Springsteen y Barack Obama sobre la situación actual de su país y sus personajes favoritos (entre ellos Bob Dylan, James Brown, Aretha Franklin o Muhammad Ali).

Durante este episodio Springsteen explica con detalle qué le inspiró a escribir la canción «Born in the USA» y Obama recuerda su motivación para presentarse a la presidencia de los Estados Unidos.

Las transcripciones de todas las conversaciones se pueden descargar en la web de Spotify.

Steve Van Zandt publicará su biografía

Steve Van Zandt Unrequired InfatuationsTras las biografías de Bruce Springsteen y Clarence Clemons le tocaba el turno a Steve Van Zandt. El veterano guitarrista de la E Street Band publicará su autobiografía, titulada «Unrequired Infatuations» el 28 de septiembre (en papel, Ebook y audiobook – grabado por él mismo-).

A través de sus 256 páginas Steve revisará su vida desde sus humildes orígenes en un pequeño pueblo de Nueva Jersey, donde dejará de lado su fervor religioso de la infancia para lograr abrirse paso en el mundo del rock’n’roll, su obsesión.

De sus inicios en bandas locales como The Shadows, su primer encuentro con Springsteen en 1966, su entrada en Steel Mill en 1970, el papel clave que tuvo en el desarrollo de Southside Johnny y sus Asbury Jukes hasta su explosión en múltiples facetas: el triunfo con la E Street Band, el activismo político, su carrera en solitario, sus programas de radio, el trabajo de productor discográfico o su faceta de actor en Los Sopranos o Lilyhammer.

Todo esto y mucho más en lo que promete ser una lectura fascinante.

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