Noticias e información en castellano sobre Bruce Springsteen

pointblank

Anunciada la gira británica de 2023

Tras una larga espera se han confirmado las fechas de la gira de Bruce Springsteen & The E Street Band en el Reino Unido en 2023. Serán 4 las actuaciones en el país:

30 Mayo 2023 – BT Murrayfield Stadium, Edinbugh, Escocia, Livenation.co.uk
16 Junio 2023 – Villa Park, Birmingham, Inglaterra, axs.com
6 y 8 Julio 2023 –  BST Hyde Park, Londres, bst-hydepark.com

Las entradas saldrán a la venta el día 21 de julio a las 10:00 de la mañana (hora española, las 9:00 en UK).

Confirmada la gira americana 2023 de Bruce Springsteen


Esta semana se han hecho oficiales las fechas de la primera parte de la gira americana de 2023, con conciertos entre los meses de febrero y abril. Todas las entradas, salvo 4 excepciones, se venderán a través del sistema Verified Fan de Ticketmaster, como ya se hizo para los conciertos en Broadway. Los conciertos en Houston, Philadelphia, Brooklyn y Cleveland se venden en otras tiqueteras y no requieren de ningún código especial de acceso.

El interesado debe registrarse antes del día 17 en la web Verified Fan. Una vez registrado Ticketmaster enviará aleatoriamente cupones que permiten acceder a la compra de cada concierto. Registrarse no garantiza recibir un cupón, ni recibir el cupón garantiza conseguir comprar entradas ya que dependerá de cuanta gente esté comprando y lo que tarden en agotarse. Se prevé que no será fácil debido a la altísima demanda que habrá.

Por otro lado, y aunque no se han anunciado, se rumorea que los precios irían desde los 99$ (el nivel superior de cada pabellón) hasta precios de entre 300$ y 500$ para las gradas más cercanas y la zona pit delante del escenario. Las entradas saldrán a la venta entre el 20 y el 29 de julio, dependiendo de cada ciudad.

Estas son las fechas, ciudades y lugares por donde pasará la gira en Estados Unidos en su primera fase, así como la fecha de inicio de la venta de cada uno y la web donde comprarlas:

Tour Date City Venue On-sale Date Ticketing Site
Feb. 1 Tampa, FL Amalie Arena Wed 7/20 ticketmaster.com
Feb. 3 Atlanta, GA State Farm Arena Wed 7/27 ticketmaster.com
Feb. 5 Orlando, FL Amway Center Wed 7/20 ticketmaster.com
Feb. 7 Hollywood, FL Hard Rock Live Wed 7/20 ticketmaster.com
Feb. 10 Dallas, TX American Airlines Center Fri 7/22 ticketmaster.com
Feb. 14 Houston, TX Toyota Center Fri 7/22 toyotacenter.com
Feb. 16 Austin, TX Moody Center Fri 7/22 ticketmaster.com
Feb. 18 Kansas City, MO T-Mobile Center Wed 7/27 ticketmaster.com
Feb. 21 Tulsa, OK BOK Center Wed 7/20 ticketmaster.com
Feb. 25 Portland, OR Moda Center Fri 7/22 ticketmaster.com
Feb. 27 Seattle, WA Climate Pledge Arena Wed 7/27 ticketmaster.com
Mar. 2 Denver, CO Ball Arena Wed 7/20 ticketmaster.com
Mar. 5 St. Paul, MN Xcel Energy Center Thu 7/21 ticketmaster.com
Mar. 7 Milwaukee, WI Fiserv Forum Wed 7/27 ticketmaster.com
Mar. 9 Columbus, OH Nationwide Arena Wed 7/27 ticketmaster.com
Mar. 12 Uncasville, CT Mohegan Sun Fri 7/22 ticketmaster.com
Mar. 14 Albany, NY MVP Arena Fri 7/22 ticketmaster.com
Mar. 16 Philadelphia, PA Wells Fargo Center Tue 7/26 wellsfargocenterphilly.com
Mar. 18 State College, PA Bryce Jordan Center Tue 7/26 ticketmaster.com
Mar. 20 Boston, MA TD Garden Wed 7/20 ticketmaster.com
Mar. 23 Buffalo, NY KeyBank Center Wed 7/27 ticketmaster.com
Mar. 25 Greensboro, NC Greensboro Coliseum Fri 7/22 ticketmaster.com
Mar. 27 Washington, D.C. Capital One Arena Tue 7/26 ticketmaster.com
Mar. 29 Detroit, MI Little Caesars Arena Wed 7/27 ticketmaster.com
Apr. 1 New York, NY Madison Square Garden Fri 7/29 ticketmaster.com
Apr. 3 Brooklyn, NY Barclays Center Fri 7/29 seatgeek.com
Apr. 5 Cleveland, OH Rocket Mortgage FieldHouse Wed 7/27 rocketmortgagefieldhouse.com
Apr. 7 Baltimore, MD Baltimore Arena Tue 7/26 ticketmaster.com
Apr. 9 Belmont Park, NY UBS Arena Fri 7/29 ticketmaster.com
Apr. 11 Belmont Park, NY UBS Arena Fri 7/29 ticketmaster.com
Apr. 14 Newark, NJ Prudential Center Fri 7/29 ticketmaster.com

Springsteen y el Roxy: 44 años de un mito

por Asier Miner

Darkness on The Edge of Town. La obra que consagró definitivamente los poderes de Bruce Springsteen.

Un disco oscuro, sincero, donde la realidad de la vida se impone. Los sueños presentes en su anterior entrega, Born to Run, la certidumbre de que un futuro mejor aguarda al final del camino, se diluyen en Darkness. Bruce ha madurado y ha sufrido, ha saboreado las mieles del éxito y, también, la decepción tras un amargo juicio con Mike Appel, mánager y amigo que se aprovechó de su ingenuidad cuando se unieron sus caminos.

El de Nueva Jersey estuvo dos años sin pisar un estudio de grabación. Por razones contractuales, debía tener el permiso de Appel para hacerlo. Tampoco era el dueño de sus canciones, en manos de su entonces mánager. El juicio supuso la única alternativa posible para recuperar el control de su obra, la libertad artística y, también, para dejar atrás la precariedad económica a la que estaba sometido, con Appel recibiendo el doble de ingresos.

Una vez superado el litigio, alzándose vencedor, llegó la hora de cocinar Darkness on The Edge Of Town. Su gestación estuvo claramente marcada por la frustración previa, la incertidumbre, la posibilidad de que su trayectoria se fuese al garete, el golpe de realidad al ver que las promesas pueden ser rotas con la fragilidad de una copa de cristal. Los personajes del disco deben hacer frente a vidas vacías, sin mayor ilusión que la de tratar de evadirse, como les sucede a los protagonistas de “Racing in The Street”. Mientras algunas personas mueren poco a poco, minuto a minuto, sin nada por lo que luchar, en esta perfecta composición él y ella prefieren hacer carreras a medianoche para limpiar sus pecados, para no dejar que la crueldad del día a día los devore.

Seguir leyendo.

Springsteen y el Roxy: 44 años de un mito

por Asier Miner

Darkness on The Edge of Town. La obra que consagró definitivamente los poderes de Bruce Springsteen.

Un disco oscuro, sincero, donde la realidad de la vida se impone. Los sueños presentes en su anterior entrega, Born to Run, la certidumbre de que un futuro mejor aguarda al final del camino, se diluyen en Darkness. Bruce ha madurado y ha sufrido, ha saboreado las mieles del éxito y, también, la decepción tras un amargo juicio con Mike Appel, mánager y amigo que se aprovechó de su ingenuidad cuando se unieron sus caminos.

El de Nueva Jersey estuvo dos años sin pisar un estudio de grabación. Por razones contractuales, debía tener el permiso de Appel para hacerlo. Tampoco era el dueño de sus canciones, en manos de su entonces mánager. El juicio supuso la única alternativa posible para recuperar el control de su obra, la libertad artística y, también, para dejar atrás la precariedad económica a la que estaba sometido, con Appel recibiendo el doble de ingresos.

Una vez superado el litigio, alzándose vencedor, llegó la hora de cocinar Darkness on The Edge Of Town. Su gestación estuvo claramente marcada por la frustración previa, la incertidumbre, la posibilidad de que su trayectoria se fuese al garete, el golpe de realidad al ver que las promesas pueden ser rotas con la fragilidad de una copa de cristal. Los personajes del disco deben hacer frente a vidas vacías, sin mayor ilusión que la de tratar de evadirse, como les sucede a los protagonistas de “Racing in The Street”. Mientras algunas personas mueren poco a poco, minuto a minuto, sin nada por lo que luchar, en esta perfecta composición él y ella prefieren hacer carreras a medianoche para limpiar sus pecados, para no dejar que la crueldad del día a día los devore.

En general, el disco sigue por esta estela de desasosiego, pero siempre con una pequeña luz de esperanza en el horizonte, transmitiendo el mensaje de que, pese a los reveses de la vida, la evaporación de los sueños, las desilusiones generadas por la traición, las certezas ahora convertidas en dolorosas dudas, siempre vale la pena luchar, rendirse no es una opción.

Épica gira por Estados Unidos con parada en el Roxy de L.A

A la publicación del disco le siguió una gira por Estados Unidos, considerada como la más incandescente y épica ofrecida por Springsteen en toda su trayectoria. Entre los conciertos más recordados se encuentra el acaecido en el Roxy de Los Ángeles, un pequeño recinto con capacidad para apenas 500 personas, donde la intimidad que se respiraba entre el artista y su público creó un aura mágica, cuya leyenda llega hasta nuestros días. Se celebró el 7 de julio de 1978, hace exactamente 44 años.

El directo fue ofrecido en primicia por una emisora FM, al igual que otros cuatro durante la gira. Así pues, el brutal impacto de aquellas noches no fue únicamente recibido por las personas que las disfrutaron en vivo, sino también por miles de oyentes que quedaron hechizados por la abrumadora electricidad que emergía de sus diales.

Bruce salió al escenario del Roxy palpablemente disgustado, ya que muchas de las entradas fueron repartidas por la compañía discográfica a unos pocos privilegiados de la industria musical, el caso de artistas, mánagers o periodistas. El resultado de aquella decisión fue que muchos seguidores se quedaron fuera tras horas de espera. Nada más pisar el escenario, este fue el discurso del protagonista de la velada: “Hola, ¿Qué tal lo lleváis? Bueno, primero, quiero daros las gracias por haber venido, agradecer a L.A por tratarnos tan bien, los últimos dos días en la ciudad han sido fantásticos. Sé que hay mucha gente que ha estado esperando ahí fuera, y muchos de ellos no han podido entrar por una u otra razón y quiero pedirles disculpas. Si pudiera, invitaría a toda la ciudad. Me gustaría decirles, a quienes no pudieron entrar o lo han pasado mal en la calle, que lo siento y que es culpa mía. Yo no estaba tratando de convertir esto en una fiesta privada porque ya no doy fiestas privadas. Así que dadme sonido en este micrófono, vamos a tocar un poco de rock and roll para vosotros…”.

El concierto arrancó con una versión de “Rave On”, de Buddy Holly. Acto seguido, la primera pieza de Darkness, “Badlands”, donde Bruce escupió fuego por la boca en una interpretación más vigorosa y electrizante que la registrada en el estudio. Las otras composiciones de la obra del 78 que figuraron en el Roxy fueron: “Darkness On The Edge Of Town”, “Candy’s Room”, “The Promised Land”, “Prove It All Night” y “Adam Raised a Cain”, alcanzando todas su máxima expresión, con un nivel de intensidad que pone los pelos de punta y dejó a los allí presentes extasiados. Y cómo olvidar “Racing in The Street”, colocada justo antes que “Thunder Road”, lo que se repitió durante toda la gira. Ambas canciones se complementan a la perfección, reflejando la cohesión existente en la obra del de Nueva Jersey.

Lo explica inmejorablemente Julio Valdeón en su ensayo American Madness, Bruce Springsteen y la creación de Darkness On The Edge Of Town: “La naturalidad con la que ambas canciones enlazan hace creer, aunque sabes que no es así, que nacieron juntas, que ya en la cabeza de Bruce habían germinado para ser compañeras. Racing toma la historia allí donde acabó Thunder Road, con los jóvenes amantes un poco más viejos y jodidos, pero, buen conocedor del pulso que necesitaba un concierto, de que el público acudía para soñar, les daba la vuelta, ofreciendo primero el bocado de amargura y más tarde la promesa”.

Uno de los múltiples hechos que hace de este concierto algo especial es que en él se estrenaron dos de sus temas más memorables, inéditos en ese momento, que serían publicados en su siguiente obra, The River. Hablamos de “Point Blank” e “Independence Day”. La primera ya hacía gala de su descomunal dramatismo y amenazadora oscuridad, mientras que la segunda fue interpretada con el piano como único acompañamiento a la voz de Springsteen, quien dedicó la canción a su padre: “Escribí esta canción hace mucho tiempo. Mi padre siempre me decía que debía hacer las cosas mejor que él. Esta es para él”. Precisamente, la letra aborda los problemas entre un hijo y su progenitor, la enorme distancia que hay entre ellos, la nula comprensión de una relación abocada al fracaso, una frialdad que obliga a que cada unotome su propio camino, sin rencor pero sin vuelta atrás.

No faltaron clásicos como “Born To Run”, “Spirit In The Night”, “She’s The One” o “Backstreets”. Tampoco descartes de Darkness como “Fire” o “Because The Night”, maravillas por las que cualquier otro artista daría un brazo. En total, 24 canciones y 147 minutos en los que regaló, indiscutiblemente, uno de los mejores conciertos de su carrera. El del Roxy no fue el único episodio glorioso de una gira plagada de ellos, de recitales que marcan y definen una trayectoria. Sirvan como ejemplo el directo del Passaic (Nueva Jersey) o la experiencia sobrecogedora vivida en Winterland (San Francisco).  Cada noche, Springsteen y su banda poseían una bola de partido para demostrar que no tenían rival sobre las tablas, que habían regresado para quedarse, que eran un huracán escénico inolvidable. Daba la sensación de que la vida de Bruce pendía de un hilo y que aquellos conciertos eran su único pasaporte hacia la salvación. En los años venideros facturó giras extraordinarias, pero nunca más volvió a estar al borde del precipicio, en un abismo del que se libró por los pelos. En el 78, luego de unos años previos atroces y convulsos, buscaba la redención.

Los directos eran su válvula de escape, el lugar donde exteriorizar sus demonios internos. Era alguien que había conocido los senderos del infierno y que ahora tenía la oportunidad de conquistar la tierra a base de canciones incontestables, interpretadas con pasión y, sobre todo, con una verdad que conmueve, que inspira y contagia, provoca el llanto o la alegría, melancolía u optimismo, pero nunca indiferencia, porque todas y cada una de las personas que fueron testigos de la gira vivieron, junto a él, unos sentimientos tan reales como imperecederos. Cada concierto representaba la vida misma condensada en tres horas.

Bruce & Macca de nuevo

Volvió a ocurrir el 25 de junio. Después de su actuación conjunta en New Jersey el día 16, Bruce sorprendió presentándose en el festival británico de Glastonbury para volver a tocar con Paul McCartney. Repitieron versiones de «Glory Days» , «I Wanna be Your Man» y «The End» ante un público atónico y entusiasta. Dave Grohl les acompañó en la última canción. La BBC transmitió el concierto completo.