5 febrero, 2009

El escándalo de Ticketmaster

El lunes no fue un buen día para los fans americanos de Bruce Springsteen. Especialmente para aquellos que intentaron comprar entradas a través del servicio de venta del cuasi-monopolio Ticketmaster. El caso más flagrante y que ha levantado más polémica es el de la venta para los dos conciertos que el artista dará en Nueva Jersey a finales de mayo.


Inmediatamente después de iniciarse la venta ya aparecía una pantalla indicando que esa página web estaba parada «por trabajos de mantenimiento». En otras ocasiones, cuando se conseguía pedir entradas, aparecía como resultado una selección de entradas a precio escandaloso, entre 200 y 1000 dólares cada una. ¿Si se anunció que costaban 98 dólares cómo podían estar a más de 200 desde los primeros minutos?

Fijándose con atención en la página de resultados te dabas cuenta de que ya no ponía Ticketmaster sino TicketsNow, todo con el mismo diseño. ¿TicketsNow? ¿No era esta una página de compra-venta de entradas donde fans y, sobretodo, reventas y brokers profesionales ofrecían al mejor postor entradas de todo tipo de espectáculos?

Sorprendentemente, Ticketmaster había adquirido TicketsNow un tiempo antes, en un claro conflicto de intereses. ¿Puede el vendedor oficial de entradas formar parte de una de las webs de reventa más importantes? ¿Por qué al pedir entradas en Ticketmaster me sale un mensaje de entradas agotadas (pequeño, en la parte alta de la pantalla) y un gran recuadro con docenas de entradas a precios desorbitados?

Para colmo, los pocos que conseguían que el sistema respondiera ofreciendo entradas al precio de coste original recibían como respuesta entradas del nivel más alto del pabellón. Aparentemente, todas las entradas buenas de pista y primer nivel de grada se habían agotado en segundos y sólo quedaba «la morralla», mientras que te ofrecen simultaneamente todas las entradas buenas a precios de auténtica estafa (¿cómo las han conseguido en TicktetsNow en sólo unos minutos y en grandes cantidades?). Y todo en la web de venta oficial.

Circula también la noticia de una posible fusión entre Ticketmaster (principal empresa de venta de entradas) y Live Nation (principal promotor mundial de conciertos que ha estrenado su propio sistema de venta de entradas para competir con Ticketmaster). Si los dos mayores competidores se acaban fusionando, las cosas sólo empeorarían y el monopolio estaría garantizado.

Las quejas de los fans tuvieron eco en la prensa al día siguiente. El paso siguiente lo ha dado el congresista Bill Pascrell Jr., quien ha llevado al Congreso una petición para que la Federal Trade Commission (FTC) y el Departamento de Justicia (división Anti-monopolio) investiguen las prácticas de Ticketmaster y su relación con su compañía subsidiaria TicketsNow.

Entre muchas otras cosas, Pascrell comenta en su petición al Congreso:

«Con tantas familias luchando en la economía actual, me siento escandalizado por el precio tan caro al que han llegado las entradas para juegos, conciertos y otros espectáculos. Entiendo los principios de la economía que han hecho escalar los precios de espectáculos, pero no voy a tolerar injustas prácticas de negocio que ponen a los Americanos de a pie en desventaja.»

La reacción de Springsteen y su mánager Jon Landau no se ha hecho esperar, y ayer publicaron un comunicado en su página web, claro y contundente (ver comunicado original en inglés):

CARTA A NUESTROS FANS
Sabemos que hubo mucha confusión entre Ticketmaster y TicketsNow durante la venta de entradas del pasado lunes. Estuvimos tan confusos como vosotros, ya que no teníamos aviso previo de ningún cambio importante en el ámbito de Ticketmaster-TicketsNow (ten en cuenta que no somos clientes de ninguna compañía de venta de entradas, ya que esos tratos los hacen los locales donde actuamos con las compañías de venta de entradas).

El pasado lunes nos informaron de que Ticketmaster reenviaba las peticiones de entradas a precio de coste hacía su web TicketsNow, especializada en revender entradas a precios más altos.
Hicieron esto incluso mientras quedaban entradas a la venta al precio original.
Condenamos estas prácticas.

Las percibimos como un claro conflicto de interés. Ticketmaster está ahí para garantizar una venta justa de nuestras entradas a precio de coste más los cargos habituales por el servicio. TicketsNow se supone que es una página secundaria donde la gente que ya tiene entradas las puede intercambiar o, por desgracia, especular con ellas. Hemos pedido que este redireccionamiento desde Ticketmaster hacia TicketsNow se pare inmediatamente, y Ticketmaster ha aceptado hacerlo así en el futuro y ha eliminado esas partes no deseadas de su página y la nuestra.

Conocemos los muchos argumentos cínicos que algunos hacen para favorecer el sistema de Ticketmaster: hay rumores de que algunos artistas y mánagers participan en los cargos de Ticketmaster. Nosotros no lo hacemos. Hay rumores de que algunos artistas y mánagers reciben un porcentaje del precio extra que se pide en páginas como TicketsNow. Nosotros no lo hacemos.

Algunos artistas y mánagers quizá no perciban que haya un conflicto en que el
propio distribuidor de sus entradas las revenda en páginas como TicketsNow. Nosotros sí lo percibimos.

Mientras que muchos de nosotros hemos mandado avisos a nuestros promotores locales, quizá quieras enviar cartas informativas a la atención de Albert Lopez en Ticketmaster y él intentará responder a tus preguntas.

Una última consideración: la única cosa que podría empeorar aún más la situación para el fan es que Ticketmaster y Live Nation se fusionaran en un único sistema de venta, llevándonos a una situación de casi monopolio en la venta de entradas. Varios periódicos están informando ahora de esta situación. Si tú, como nosotros, te opones a esta idea, deberías contactar con tus representantes (en el Congreso).

El abuso de nuestros fans y de nuestra confianza por Ticketmaster nos ha enfurecido tanto como a muchos de vosotros. Continuaremos haciendo todo lo posible ahora y en el futuro para asegurarnos de que estas prácticas quedan permanentemente restringidas en nuestras giras.

Bruce Springsteen, Jon Landau y todo el equipo de gira de Springsteen

Artículos relacionados:
Ticketmaster/Live Nation – The Lefsetz Newsletter
Congressman asks for Investigation – Hartford Courant
Springsteen organization Furious – Backstreets.com