18 marzo, 2008

Terremoto Springsteen en Milwaukee

Are you alive? gritó Bruce al iniciar el concierto. Sabemos que él estaba vivo, porque lo que siguió a esas palabras fue un concierto memorable. Tanto Bruce como la E Street Band estaban en plena forma, al 101%, tocando cada canción con gran pasión e intensidad. Ya desde el primer momento canciones habituales en la gira como «No Surrender» o «Lonesome Day», sonaron con una fuerza especial, fuerza que se reveló en su grado máximo en el estreno de «Streets of Fire», verdadero tour de force que nos transportó directamente al Winterland Ballroom de San Francisco en una fría noche de Diciembre de 1978, cual máquina del tiempo. Una descomunal versión como no se oía en décadas. Pero las sorpresas no acabaron ahí. Tras «Reason to Believe» sonaron «Saint in the City» y «Prove it all Night», ambas repletas de fantásticos solos de guitarra, en particular de Nils Lofgren en esta última, a la cual siguió una trepidante «She’s the One». Más tarde llegaron «Cadillac Ranch» (con todo el público cantando la frase «driving through the Wisconsin night»), y «Loose Ends» (primer bis, en lugar de «Girls») a «petición de Stevie», como dijo Bruce.

Llegados a este punto el concierto era ya un firme candidato a «mejor concierto de la gira», cuando Bruce hace subir al escenario a Richard Davis, legendario bajista negro que tocó en el memorable álbum de Van Morrison «Astral Weeks» (¡compra obligada!). Palabra de Bruce:«Tenemos aquí a Richard Davis, quien tocó el bajo en Astral Weeks de Van Morrison, – y Astral Weeks era como una religión para nosotros». Bruce contó con la colaboración de Davis al bajo en sus tres primeros discos, en canciones como «The Angel» o la que tocaron a continuación (con el invitado al contrabajo): «Meeting Across the River», a la cual siguió, como se esperaba, una impecable versión de «Jungleland», con Clarence clavando el histórico solo de saxo. Y no he hablado de otras canciones, fijas en la gira, como «Devil’s Arcade», «Long Walk Home», «Last to Die» o «Gypsy Biker», canciones que se dan por sentado cada día, pero que ayer sonaron todas con precisión y un derroche de energía considerable. Springsteen no bajó la guardia ni un solo minuto en todo el concierto.

Al final del show «Ramrod» sustituyó a «Dancing in the Dark», antes de acabar con «American Land». Para este concierto Springsteen preparó hasta 4 set lists diferentes, que fue modificando hasta momentos antes del inicio. Entre las canciones que consideró (aunque al final no tocó), estaban «Two Hearts», «Jackson Cage», «Be True», «Racing in the street» y «Rosalita». En el día de San Patricio, patrón de Irlanda, muy celebrado en Milwaukee, Bruce se despidió con estas palabras: «May the road always rise to meet you, and the wind be at your back».

Ver set list completo.