Boston 19 Noviembre 2007: una noche histórica

por Chris Phillips
publicado bajo licencia de Backstreets.com

Entre rumores de que la salud de Danny Federici le impediría viajar a Europa la próxima semana, Bruce y la E Street Band cerraron su periplo norteamericano con un concierto contundente en Boston. Y aunque creemos con firmeza en el respeto a su intimidad, simplemente no podemos hablar de esta noche sin hablar de Danny. Su talento, el amor de sus compañeros hacia él, el amor del público por su persona… todo estaba allí.

Este concierto era por y para Dan Federici. El repertorio (y… oh, menudo setlist!), se preparó con él en mente. Hubo los dos estrenos en esta gira: «This Hard Land», dando a Danny el papel protagonista; «Tenth Avenue Freeze-Out» recordando la formación de la E Street Band, de la cual Danny, por supuesto, fue un miembro fundador (es fácil olvidarse de que sólo él, Clarence y Garry están desde el principio). Y luego las tres canciones de esos primeros días salvajes e inocentes -recuperando el doblete Sandy/The E Street Shuffle» del concierto de Albany-, y añadiendo «Kitty’s Back» para colmo, todas ellas dando a Danny oportunidades de destacar.

El solo de Federici en «Kitty’s Back», a petición de Bruce, siguió y siguió. «Sandy», también, fue un momento destacado, con Danny dominando el acordeón. Llevándole al centro del escenario, Bruce proclamó «Señoras y señores, ¡el campeón de la Hora Amateur de Ted Mack!» (nota:: concurso de acordeonistas que Danny ganó de niño). Aunque improvisado con rapidez, ese momento del concierto me parece significante cuando pienso en el concierto de hoy. Fue una noche de buen humor. Una noche de músicos, de historia, de historia compartida, y del gozo de hacer música juntos en el momento actual. No fue una noche de lagrimeo.

No hubo ninguna referencia explícita a una baja temporal, ni ciertamente ninguna mención de problemas de salud. ¿Qué hacer por tanto ante estos hechos? Subes al escenario y tocas. Y se dejaron la piel tocando. «Darkness» ardió. El cachondeo funky al final de «E Street Shuffle» fue matador, con Max volviéndose loco con su batería. «The Rising» fue más energético que ninguna versión desde 2003. «Tenth Avenue» fue una caña, endemoniada, incluso con un pasadillo Peter Wolf vacilante junto a Patti.

¿Y qué más haces? Si eres Nils, te pasas tanto tiempo como puedes subido a la tarima del órgano, tocando codo con codo. Si eres Bruce, te diriges a Danny durante los saludos al final del concierto, le rodeas con tus brazos, con una mirada en tu cara que dice «joder, ya sé que hemos quedado en que no hablaríamos de ésto esta noche, pero eso no me impedirá hacer esto», y te lo llevas en medio de toda la banda, en el centro, y le dejas que haga su propio saludo. Y si eres el público, cantas «Danny! Danny!, Danny!». Fue tan espontáneo como el cántico «E Street Band!» en el Madison Square Garden el 1 de julio de 2000 -con más ojos llorosos, me imagino, tanto sobre el escenario como fuera de él.

Foto: Backstreets Magazine/A.M. Saddler



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