Barcelona 1981 – 40 años – Parte 7 (y última)


«EL CONCIERTO DEL SIGLO: Siete mil almas no daban crédito a lo que veían y oían en Barcelona» (El Gran Musical)


Foto: Ferran Sendra

Cerramos la serie con algunas de las entrevistas y crónicas del concierto publicadas en revistas mensuales como El Gran Musical, Vibraciones, Popster y Popular 1.


El Gran Musical – Mayo 1981 – Julián Ruiz y Joaquín Luqui (entrevista)

«Bruce Springsteen no es el futuro, ni el pasado, nu el presente del rock. Es, sencillamente, el rock».

«Hacía años que el público no veia o nosotros no veíamos un concierto como el de Bruce Springsteen. Hay que apuntar la fecha, porque es todo un acontecimiento. Todo el que estuvo el 21 de abril, martes, en el Palacio de Deportes de Barcelona tardará en olvidar o quizá no lo hará nunca, el maravilloso, quizá asombroso concierto que Bruce Springsteen dio a unos 7.000 aficionados que tal vez no daban crédito a las vibraciones que recibieron».

«Para todos los que vivimos esa noche, el concierto de Bruce Springsteen queda ya como uno de los momentos imborrables de nuestra vida musical».

«Yo no había visto nunca a una estrella de ese tamaño ser bueno, buena persona, educado, amabilísimo y que tras hora y media de conversación, tras la paliza de tres horas que se había dado encima de un escenario, aparezca como contento de la conversación y dispuesto a no darla por terminada como nosotros no quisiéramos».

«Sí, claro que estoy cansado. Pero, ¿qué voy a hacer? Ves a esa gente que está entregada a ti, que ha pagado, que te quiere ver en acción. Y, entonces, yo pienso que no puedo fallarla, de ni ninguna manera, que tengo que estar con ella. Y volcarme y matarme por ella. Es lo menos que puedo hacer. Pero es maravilloso responder a esa audiencia, yo me siento muy feliz, increíblemente feliz«.

«Soy perfeccionista, pero tengo que serlo. Tengo que ser honesto conmigo mismo. Cuando vaya a tocar en un escenario las canciones que he grabado,  necesito me gusten y que esté convencido de ellas«.

«Me ha influido mucho Elvis Presley, todo lo que hacía cuando subía a un escenario y era maravilloso. También me ha influido poderosamente una película como Las Uvas de la Ira; en realidad, yo no he leído mucho todavía. Me queda mucho por aprender, por leer y soy consciente de ello, porque trato de comprender el presente«.


Vibraciones – Mayo 1981 – Ignacio Julià y Jordi Beltrán

«Han pasado ya más de veinticuatro horas y todavía me cuesta creerlo. Bruce Springsteen ha estado aquí, en Barcelona, y se ha llevado de calle los corazones hambrientos de todos los rockeros españoles. (…) Todos nos hemos quedado secos ante las tres horas de vitalidad total y absoluta que nos ofreció la E Street Band. La gente salió del Palacio de los Deportes exhausta, terriblemente cansada y satisfecha».

«Los músicos estaban realizando la prueba de sonido. (…) Bruce se paseaba por toda la sala comprobando el sonido desde primera fila hasta la última grada. Quería estar seguro de que hasta el último espectador iba a escucharle a la perfección. En un mundo tan inhumano como el del rock, un acto así se convierte en la más grande prueba de valor y humanidad, en el reflejo de un alma predispuesta a comunicarse y darse por completo a todos y cada uno de los componentes de su audiencia».

«Con Prove it all Night el escenario explotó en una descarga de luz y electricidad. Absolutamente todo el mundo está brincando y bailando al ritmo de la banda de Asbury Park. (…) Después vendrán, inteligentemente estructurados, bloques de canciones hiper-eléctricas combinados con otros de baladas desgarradoramente románticas».

«Un espectáculo inolvidable y tan variado y real como la vida misma».


Popular 1 – Junio 1981 – Entrevista de Julián Ruiz e Ignacio Comas

«El muchacho todavía no da crédito a que sus canciones se corearan en el Palacio de los Deportes de Barcelona, que la gente hubiera respondido con una naturalidad asombrosa, como si fuera un elemento más de la familia, como si en realidad estuviera en casa».

«Bruce Springsteen es un genio aunque no es Elvis ni los Beatles ni siquiera Dylan, pero tiene un poco de los tres, aunque no sea original ni revolucionario ni sabiamente nuevo y sólo sea un maravilloso actor del rock, que interpreta como nadie el papel de número uno, como si cada noche en el teatro de un escenario de rock tuviera que demostrarlo».

«Esto es de lo que se trató, un concierto de rock, directo y con fuerza, sin trabas escenográficas ni ideologías que desviasen o interviniesen en la atención y apreciación de la música. (…) Clarence Clemons, con esa presencia humana importante y unos arranques espléndidos con su instrumento, hacía llegar a la música a esas cimas de fuerza, garra e impacto en el ánimo excitado del público, que los buenos saxofonistas saben conseguir como nadie».

«Apoya los codos en los brazos de su asiento, junta las mano, a veces esconde la cabeza y habla: Sí, claro que estaba cansado y me canso cuando salgo a escena. Pero veo esa gente, que ha pagado, que se emociona conmigo, vibra y, entonces comprendo que me tengo que volcar yo mismo, que tengo que sudar las canciones, que tengo que proporcionarles esa energía que ellos también están poniendo. Yo no creo en el futuro. Vivo del presente y de los momentos presentes. Siempre he pensado que me tomo un concierto como si en realidad fuera de verdad el último de mi vida. Es así. Ellos han pagado y se merecen lo mejor de mi parte«.

«Algunas de mis canciones pueden parecer básicamente autobiográficas, dan esa impresión, pero en muchas ocasiones no lo son. La verdad es que no todas tratan de mí. Algunas veces, simplemente me fijo en lo que tengo a mi lado y saco historias, historias que a mí me puedan convencer de verdad, que hasta cierto punto sean verdaderas«.

«No se puede definir el rock. ¿Para qué? Yo no quiero intentarlo. Pero el rock es como la vida. El rock es vida, es la vida. Se sufre, se es feliz con él, se siente, se manifiesta«.

«Hay algo peculiar en Springsteen y es que no habla mal de nadie. Toda persona que nombra siempre es para ponerla bien. No encuentra frases despectivas para nadie. Llegamos poco a poco al tema español: Pues sí, me ha sorprendido el público español. Pero me he dado cuenta de que en todos lados las reacciones de la gente son las mismas, que tenemos una misma comunión de ideas, unos mismos sentimientos. Y eso es maravilloso«.


Vibraciones – Junio 1981 – Ignacio Julià y Jordi Beltrán (entrevista)

«De todas las horas que pasé cerca de él, lo que mejor le define no es la energía feroz con que interpretó Backstreets, ni el arte y el sentimiento que puso en Point Blank, sino una anécdota que a muchos les parecerá idiota, pero le retrata a la perfección. Cuando a las cuatro de la madrugada terminó la entrevista, Bruce se despidió dándome un fuerte abrazo, y su gesto desbordó honestidad y simpatía, no tuvo nada de hipócrita. Muchos lo han intentado, pero él ha sido el único en convencerme -con su música y su persona- de que las cosas están muy mal, pero ¡qué demonios!, saldremos adelante. Ahora o nunca».

«Después de largas horas de espera, nos conseguimos el privilegio de entrar en el camerino de Bruce Springsteen. Son las dos y media de la madrugada, estaremos ahí hasta las cuatro. nada de fotografías, nada de mini-cassettes, CBS cuida muy bien a su cachorro predilecto. Bruce nos está esperando».

«¿Cómo puedes hacer un show como el que acabamos de presenciar y seguir vivo? Me lo han preguntado muchas veces… Existe una energía dentro de cada persona que aparece en el momento en que el cansancio parece estar acabando contigo. Esa energía llega en el mismo momento en que tu resistencia termina, pero tú sigues adelante, casi sin sentir tu propio cuerpo«.

«Nunca vi sonreir a mi padre, nunca. Puedes imaginarte lo que esto significó para mi. Nunca nos entendimos, pero ahora sé que había grandes cosas dentro de él, es solo que no supo comunicármelas, como yo no super comunicarle las mías«.

«Mi vida fuera de la música fue muy vulgar hasta que un día alguien me recomendó ‘Las uvas de la ira’, una película de John Ford que pasaban aquella noche por la tele. En América, cuando pasan por la tele una película en blanco y negro, todo el mundo automáticamente cambian de canal. Yo mismo había cambiado de canal varias veces al principio de ‘Las uvas de la ira’, pero aquella noche la vi. Y esa película despertó mi curiosidad por enterarme de las cosas, por leer libros, ver películas. Comencé a ver todas las películas de John Ford, que pude, los westerns y todo eso, y me enseñaron mucho más sobre la historia de mi país que todos mis años de escuela juntos«.

«Darkness es un disco con un único punto de vista, y con The River quise conseguir algo más parecido a la realidad, a la vida misma. En la vida hay momentos tristes y momento de reflexión, pero también hay momentos de alegría y, bueno, está muy bien salir el sábado por la tarde con los amigos y entrar en un bar con ganas de juerga. Creo que uno de los puntos más importantes de la música pop es que ha sido capaz de producir, en el mismo momento, cosas como Like a Rolling Stone de Bob Dylan y What’s Goin’ on de Marvin Gaye. Por esto en mi disco hay piezas festivas como Sherry Darling y Hungry Heart, y temas de reflexión como Point Blank«.

«¿Para cuando ese prometido disco en directo? Bueno, yo soy el primero que estoy interesado en grabar un disco en vivo, porque creo que mis canciones suenan mucho mejor en directo que en estudio. Pero ahora mismo estoy de gira y ya empiezo a tener ideas nuevas, y me muero de ganas de volver a casa para encerrarme unos días en unos estudios y empezar a trabajarlas- Pero supongo que ese disco en vivo saldrá algún día«.


Popster – Julio 1981 – Especial Bruce Springsteen – Ignacio Julià y Francesc Fàbregas (fotos)

Popster dedicó un número especial a Springsteen, repasando su carrera y con multitud de fotos del concierto de Barcelona del 21 de abril de 1981.

«Un nombre mágico. Para algunos la maravilla de New Jersey. Para otros el nuevo mesías del rock’n’roll. (…) Para mí, bueno, para mí Bruce Springsteen es la única superestrella digna de admiración, el último rocker, alguien que todavía es capaz de hacer maravillosas canciones, originales pero repletas de resonancias: Elvis, el rythm & blues, Sam & Dave, el poder de la música rock, Van Morrison, la música negra, América y todas sus contradicciones…».

«El doble álbum que ha vuelto a encumbrar a Bruce Springsteen, esta vez de forma universal, es seguramente la obra más importante, a todos los niveles, que un artista del rock ha realizado en lo que va de año. Es más, estoy seguro de que 1981 finalizará haciendo todavía más grande y torrencial ese caudal de canciones, conceptos y posturas vitales que Bruce nos ofrece. Veinte canciones que se combinan para crear una obra única e irrepetible, un documento de lo que es o debería ser el rock y, por extensión, la vida misma. Música vital y fresca con la que se puede bailar y beber los fines de semana, pero también música realista y comprometida con la realidad que nos hace pensar e incluso replantear la existencia cotidiana a cada uno de los que nos hemos enamorado perdidamente de The River«.

«Puedes aprenderte todos los discos de Bruce Springsteen de memoria, incluidos los piratas, y seguirás sin saber nada acerca de él hasta que le veas subido a un escenario. Su intensidad escénica es casi legendaria. La E Street Band es una de las formaciones rockeras más calientes y afinadas del mundo, y sabe apoyar en todo momento a un Bruce Springsteen que durante tres horas da todo lo que tiene y mucho más en un espectáculo tremendo en donde la comunicación total y absoluta con el público es lo más importante. Bruce hacer bailar a su público, le hace vibrar hasta el infinito, y le obliga prácticamente a vivir una experiencia única aprovechándose de una energía interpretativa feroz e increíble. Se ha dicho otras veces, pero debo repetirlo. Bruce Springsteen y la E Street Band en directo son ‘el mayor espectáculo del mundo’. Su única actuación española -el 21 de abril de este año en Barcelona- fue un acontecimiento histórico para el rock de este país».

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