10.10.07

Philadelphia 2007

por Jesús Jerónimo
www.cielovacio.com


No eres objetivo, me repito constantemente. No eres objetivo, me recuerdo cada cinco minutos, enfrentado a esta crónica. ¿Y como pudiera ser para hablar de una experiencia que saca lo mejor de mi? ¿Cómo ser objetivo con la felicidad?

La otra noche, un poco antes de empezar el show, mi compañero accidental de pit, Edgar, me dijo una frase que sigo repitiendome para mis adentros: "Aún me sorprende la capacidad de este tal Bruce Springsteen para hacerme feliz"
. Que razón tienes, Edgar. A todos nos sorprende. En mi vida han pasado los años y las cosas. Y sin embargo, Bruce sigue consiguiendo arrancar todo el cinismo y la insatisfacción de este perro mundo de mi corazón. Sigue haciéndome soñar y viajar a sitios donde jamás soñé llegar. Este debería ser otro artículo, como tantos otros miles, donde me limitase a dar gracias. Y sin embargo, no puedo. Porque me gusta creer que a él le viene tan bien como a mí. Me gusta pensar que me necesita, que nos necesita. Que esto es tan importante para él como para mí.

Asi que cuando un Springsteen sonriente y animado se me pone a dos metros y revienta la noche con los primeros acordes de "Radio Nowhere" o "Night", me limito a escuchar. He esperado semanas este momento, he contado los días hasta la próxima vez. Y la próxima vez ha llegado. Mucho antes de lo esperado y mucho más tarde de lo deseado. ¿Qué importa ya todo eso? En un concierto de Springsteen sólo cuenta el aquí y el ahora. Sólo cuenta estar orgulloso de seguir vivo. Y yo, pobre de mí, sigo vivo. Sigo sintiendo. Escucho "No Surrender", o quizá sea "Prove It All Night", tú y yo sabemos que no importa lo mas mínimo. Solo importa aquí y ahora. El hombre suda, se desgañita bajo los focos, respira y vive a través de nosotros. No me digais que no es así: yo lo sé mejor. Lo he visto en sus ojos.

Y a partir de ese momento, llega la explosión. Ya da igual lo que toquen, da igual que el escenario se llene de luz o se difumine entre las sombras. Esta gente está tocada por los dedos de la genialidad. Una contundente "Reason To Believe", puente imposible entre ZZ Top y Tom Waits, la perfecta "Candy's Room", la magia casi tribal de "She's The One" y la explosión de "The Promised Land". La rabia contenida de "Last To Die", la nostalgia esperanzada de "Long Walk Home" o el enfado de "Badlands", convertida de nuevo en el grito angustiado que jamás debió dejar de ser. Temas todos ellos incrustados en el inconsciente colectivo de varias generaciones que ahora bailan, cantan y gritan a los pies de este humano fascinante y seguro de sus dones que se llama Bruce Springsteen.

Por supuesto, esto es un concierto, hay momentos mas flojos ("Livin' In The Future" no da la talla en directo, quizá precisamente por el empeño de su autor en explicar un mensaje político que es tan claro y patente que no necesita ni aditivos ni artículos). A todos nos llega el momento. A los primeros acordes en el piano de "Incident on 57th Street" las lágrimas acuden a mis ojos. Mi cuerpo entero se llena de electricidad y solo puedo pensar en una mojada y miserable calle de New York mientras canto eso de 'Goodnight, it's all right, Janeee...'. La nada de los vivos. El veneno de los muertos. Diez minutos de éxtasis casi místico. Mi canción favorita de la historia, tan arriconada por su propio creador, encarnada delante de mis ojos merced a la gracia de una banda que por diez minutos volvió a ser mítica. Órganos, piano y guitarras desgarran el silencio. Me gusta pensar que una parte de mi corazón se murió dulcemente durante aquellos 600 segundos que duró el incidente. Inolvidable esa guitarra final, llena de lágrimas y VIDA, muriendo lentamente en las calles como cualquier héroe anónimo. Sobrecogedor e inolvidable.

Llega la recta final. "Girls In Their Summer Clothes" revive el mas puto espíritu E Street Band: el pueblo, nuestros origenes, la tristeza y la noche. "Thundercrack", el vals de los locos, vale su peso en oro. Y sí, como no puede ser otra manera, las luces del Wachovia Center se encienden y llega "Born to Run", lleno de frases que son y serán siempre verdad. Algún día, y no sé cuando podrá ser, vamos a llegar a ese sitio donde siempre quisimos ir y caminaremos al sol, pero en tanto llegue ese momento, nacimos para correr.

Canto, bailo, me desgañito, me quedo ronco. Doy vueltas, recuerdo a todos mis seres importantes. Una vez más, sin sorpresas ya, este americano lejano y millonario ha conseguido tocar lo mas íntimo que llevo dentro. Una vez más, se despide entre vítores y sonrisas. Y llegarán muchas más veces. Y a lo mejor toca las mismas canciones. ¿Qué importa ya lo que toque? Lo único que merece la pena es vivir, vivir, vivir y seguir viviendo. Si, me digo al acabar este artículo, realmente no he sido objetivo.

¿Y quién lo necesita? Yo he tocado la magia con los dedos hace solo unos días.


Las fotos de arriba en este artículo son de Edgar Aguilera (mil gracias, amigo!!)

8.10.07

Springsteen: 'El silencio es antipatriota'

Bajo las capas de sonidos pop y rock que envuelven su último disco, Springsteen transmite un mensaje político claro sobre el estado de su país y del mundo: los últimos años han sido desastrosos. Y no se queda aquí. Tiene claro que hay que luchar por recuperar las libertades perdidas y usará todos los medios a su alcance para conseguir ese propósito. Canciones como 'Gypsy Biker', 'Last to die' o 'Magic' no dejan lugar a dudas. El texto incluido en las primeras páginas del libro de la gira, disponible en los conciertos y titulado 'A Rock and Roll Manifesto for Tour 2007', no puede ser más revelador:

"Gracias por volver y un saludo a los nuevos. Me complace anunciar que la E Street Band ha vuelto y está preparada para traer 'Verdad, Justicia y Estilo Americano' a una tierra oscura y salvaje. (...) Los años pasados desde nuestra anterior gira han sido muy negros. A la lista de cosas típicamente americanas (...) hemos de añadir la tortura, la rendición, la erosión de las libertades civiles (sin derecho al 'habeas corpus'), las escuchas ilegales, la supresión de votantes, un asalto a nuestra Constitución y una trágica guerra en Iraq. También hemos visto como una de nuestras ciudades más culturamente importantes era arrasada mientras nuestros líderes estaban de vacaciones permanentes. ¡Salvemos New Orleans!"

En concierto esto se resume en una corta introducción hablada antes de "Livin' in the Future', donde en un par de minutos el artista expone con claridad sus intenciones. No hay más discursos, ni menciones al presidente americano, pues las claves de su mensaje están ya dentro de sus canciones.

'Mi barco 'Libertad' zarpó / hacia un sangriento horizonte rojo. / El personal abrió las puertas / y dejó correr a los perros salvajes' (Livin' in the Future)

'Los especuladores hicieron su fortuna / con la sangre que derramaste (1) / Tu madre ha sacado ya las sábanas de tu cama, / Y los mercaderes de la calle Jane / ya han vendido tu ropa y tus zapatos. / Nadie habla, porque todo el mundo sabe lo que pasa' (Gypsy Biker)

(1) Clara referencia a Halliburton -empresa antes dirigida por el vicepresidente Cheney- y las empresas contratistas americanas que explotan los recursos en Irak, mientras muchos jóvenes soldados americanos vuelven en ataudes.

'La hermana María está sentada con tus colores, / el hermano John está borracho e ido. / La ciudad entera se ha despertado, / ¿de qué lado estás?. / Los privilegiados marchan hacia la colina / en un desfile de locos, / cantando 'victoria para los buenos' / pero aquí sólo hay tumbas, / y nadie habla, / sólo esperamos a que suene el teléfono, / nuestro motorista gitano vuelve a casa' (Gypsy Biker)

Y si aún quedan dudas de sus intenciones y motivaciones, 'Magic' las aclara con sus referencias a las mentiras politicas de nuestros días:

'No te fies de nada de lo que oyes, / y menos de lo que ves. Así es como será... (...) En la carretera el sol se está poniendo, / hay cuerpos colgados de los árboles. / Así es como será". (Magic)

El tono político se muestra con total claridad en 'Last to die', 'Long Walk Home' o la impresionante 'Devil's Arcade' (uno de los momentos emocionalmente más importantes del disco, y del concierto).

Muchas de las respuestas a estas ideas quedan claras en la entrevista que el programa '60 Minutes' emitió el 7 de octubre en la cadena CBS, donde Bruce respondía a los que le han tachado de poco patriota: "El silencio es antipatriota. Es antipatriota en cualquier momento quedarse sentado y dejar que pasen cosas que perjudican lo que tanto quieres. (...) Vivimos tiempos donde lo que es verdad puede pasar como mentira, y lo que es mentira te lo presentan como la verdad. Y creo que la manipulación con éxito de esas cosas ha caracterizado nuestras elecciones recientes. Ese nivel de soberbia y arrogancia nos ha metido en la difícil situación en que estamos ahora. Y estamos en una situación difícil."

El mensaje se refuerza en directo con una cuidada elección de canciones: 'Reason to believe', 'The Rising', 'The Promised Land', 'Born in the U.S.A.' o 'Badlands' contribuyen añadiendo, como dice el refrán, más leña al fuego.

"LEVÁNTATE! SÉ FUERTE! LLEGAN TIEMPOS MEJORES! Pero primero, tenemos una tarea pendiente... La E Street Band llega a tu ciudad. Ven, únete a nosotros y que reine la libertad."
(Bruce Springsteen, 25 septiembre 2007)