Todas las noticias e información sobre Bruce Springsteen, en castellano, en actualización constante.
29.4.08
Concierto en Greensboro
En el segundo concierto en Carolina del Norte, Springsteen arranca el concierto a todo trapo con dos estrenos trepidantes y eléctricos, nada menos que "Roulette" seguida de "Don't Look Back". Si la noche anterior Bruce & Co. parecían algo cansados, en Greensboro el derroche de energía fue descomunal de principio a final, con trallazos de rock imparables uno tras de otro: "Radio Nowhere", "Out in the Street", "The Promised Land", "Trapped", "Saint in the City", "Because the Night", "Darkness", "She's The One".
Sin tregua, sin apenas respiro hasta "Livin' in the Future", seguida por otro estreno: "Mary's Place", en esta ocasión sin los innecesarios minutos redundantes de la gira The Rising. "Saint in the City" la dedica a Danny, de quien dice "Tenía nueve vidas, e incluso usó cinco de las mías", para luego contar la anécdota de la ocasión en que se encontró a Danny "en un ascensor, con un destornillador. Una toalla no era suficiente para él, tenía que llevarse los botones del ascensor!".
En la página web oficial de Bruce Springsteen se puede leer ahora el texto completo de elogio a Danny Federici que Springsteen leyó en el funeral celebrado en Red Bank, New Jersey, el pasado lunes 21 de abril. Un texto largo y emotivo, repleto de recuerdos de los cuarenta años de amistad entre ambos.
"So today, making another one of his mysterious exits, we say farewell to Danny, "Phantom" Dan, Federici. Father, husband, my brother, my friend, my mystery, my thorn, my rose, my keyboard player, my miracle man and lifelong member in good standing of the house rockin', pants droppin', earth shockin', hard rockin', booty shakin', love makin', heart breakin', soul cryin'... and, yes, death defyin' legendary E Street Band." (Bruce Springsteen, 21/04/2008)
A continuación, el vídeo que se proyecta al inicio de cada concierto, donde se pueden ver imágenes de toda la carrera de Danny Federici con Springsteen, desde sus inicios.
Dos estrenos: "Souls of the Departed" (dando inicio al concierto) y "Wild Billy's Circus Story", en otro concierto en el cual los cambios de orden del repertorio crean una sensación de sorpresa continua. "The Promised Land" pasa a ser la cuarta canción del concierto, mientras "Gypsy Biker" vuelve aunque tras "Reason to Believe".
En un artículo del periódico Orlando Sentinel se cuenta la historia de la aparición de Roger McGuinn en Orlando: Steve Van Zandt le llamó para invitarle al concierto y se lo comentó a Bruce, quien rápidamente propuso que tocaran una canción juntos.
En la ciudad de Brendan O'Brien, productor de los últimos discos de Springsteen, el concierto siguió sin regirse por el patrón habitual de la gira Magic, y tras la proyección de nuevo del vídeo en homenaje a Danny, empezó con "Reason to Believe". Bruce habló de nuevo sobre Danny y los inicios de la E Street Band antes de estrenar "Blinded by the Light".
Entre muchas otras, destacaron ayer "Your Own Worst Enemy" (que tan pocas veces toca en esta gira), "Prove it all Night" (con Nils de nuevo deslumbrante), "Point Blank" o "Rosalita".
Roger McGuinn, cantante y guitarrista de The Byrds, se subió ayer al escenario en los bises para tocar "Turn! Turn! Turn!" y "Mr. Tambourine Man". Springsteen presentó a McGuinn como "el increible Roger McGuinn", y habló de la influencia que tuvieron The Byrds en su juventud: "toqué aquel primer disco de The Byrds más de doscientas veces en la oscuridad".
Este concierto quizá signifique una nueva estructura de aquí en adelante, ya que cambió mucho el orden habitual, desaparecen "Gypsy Biker"y "Magic", hasta ahora habituales. Debutó "Does this Bus Stop at 82nd Street", y por supuesto, sigue flotando la pérdida de Danny en el ambiente, con constantes referencias, y "Blood Brothers" para abrir el concierto, en la línea de la versión alternativa del EP Blood Brothers, más eléctrica que la del Greatest Hits.
"This night is a special one, so we'd like to start with something for Danny" ("Esta es una noche especial, y querríamos empezar con algo para Danny"). Tras estas palabras de Bruce, la pantalla de vídeo emite imágenes de Federici mientras suena la versión grabada de "Blood Brothers" y los músicos lo observan desde el escenario. Acabada la introducción de homenaje, la E Street Band arranca la noche con una arrebatadora y emocionante versión de "Backstreets", con un foco iluminando la posición de Danny en el escenario (Charlie no está en esta canción). "Prometimos que viviríamos para siempre", canta Bruce en este tema, en uno de los momentos más significativos, y dolidos, esta noche. En posteriores ocasiones Bruce hace referencias a Danny: "alguien nos está mirando", dice mientras Roy toma el acordeón e inician "Sandy", una de las canciones favoritas del organista de la E Street Band, para luego seguir con "Growin' Up" ("otro cuento de hadas" según Springsteen).
Pero el concierto no se convierte en una lamentación. Springsteen y su banda reunen fuerzas para seguir adelante y dejan que hable la música, aún con el sentimiento de tristeza en el aire y muy palpable (Bruce llorando y besando a Roy tras "Sandy" es un ejemplo), y en los standards de la gira se muestran con más energía y rabia que nunca, tocando pletóricas versiones de "Because the Night", "Waitin' on a Sunny Day" o "Badlands", junto a una buena colección de las rarezas con las que saltean cada concierto, como "Brilliant Disguise", "Racing in the Street", "Tenth Avenue Freeze-Out" o "Rosalita".
En los bises, otro recuerdo especial a Danny. Max toma la pandereta, Roy el acordeón y Garry el bajo, y junto a Bruce tocan un clásico de gospel de 1929, "I'll Fly Away", dedicada a Danny. Dice la letra: "Some bright morning when this life is over, I'll fly away" ("Una mañana brillante, cuando esta vida se acabe, saldré volando de aquí"). Un momento muy especial que fue seguido de un clásico del sonido E Street: "Rosalita".
Para este concierto Bruce contó de nuevo con la presencia de Patti Scialfa.
Aquella tarde me colé en la habitación del hermano mayor de mi mejor amigo y salí con un doble disco, con la carátula bastante dañada, bajo el brazo. Mi amigo me dijo: “Ése creo que es uno de los preferidos de mi hermano, si te lo llevas, que no se entere”. De habérmelo dicho hoy, sin duda, hubiese hecho caso a la advertencia, pero ser un chaval te permite ciertas licencias como ser inconsciente. Por aquel entonces, el hermano mayor de mi mejor amigo podía haberme pateado el culo, pero sin pensármelo dos veces hice mío ese disco de portada azul y me largué a casa.
Creo que es uno de los primeros y más intensos momentos que recuerdo, y recordaré, de lo que es entrar en comunión con el sonido de un álbum. Caían pequeñas gotas de agua al otro lado de la ventana y la luz de la lámpara de mi habitación temblaba cuando puse a correr el primer compacto de The River.
Tecleo mi adiós a Danny Federici con el adjetivo bailando en el lacrimal. No lo conocí, ni tuve la suerte de entrevistarlo, pero su música me enseñó a ponerme los pantalones. Desde que con 12 años alguien me regaló The River, el órgano y el acordeón de Federici me hicieron viajar diez mil kilómetros, me acompañaron al depósito de cadáveres y al paraíso, fueron mi diario de la mañana, mi universidad de la hermosura, rock´n’roll en vena, emoción garantizada. Había acompañado a Springsteen 40 años, desde los tiempos en que ambos malvivían como gatos sarnosos, durmiendo al relente en fábricas sin techo, acosados por la policía y los vecinos, hasta que la E Street Band, mediados los ochenta, se transformó en una «maquina de hacer dinero», y más allá, hasta su actual perfil de servicio público, antorcha de canciones que recorre el mundo a lomos de un Cadillac (rosa).
En las duras y en las peores, cuando arreciaban las hostias y también cuando el grupo estuvo a punto de desaparecer, Federici permaneció fiel. Como un personaje de Peckinpah, cabalgó hasta el final e incluso perdonó a su amigo/jefe durante el intervalo en que la E Street Band dejó de existir.
Las fechas para los conciertos en Florida, que originalmente estaban planeados para este fin de semana, se han modificado debido al fallecimiento de Danny Federici. Estas son las nuevas fechas:
Tampa: 22 de abril Orlando: 23 de abril Ft. Lauderdale: 2 de mayo.
Con enorme pesar recibimos desde Estados Unidos la noticia del fallecimiento de Danny Federici.
El que fue gran amigo de Springsteen y teclista de sus diversas bandas desde 1968, falleció ayer en el Hospital Memorial Sloan-Kettering de Nueva York, tras tres años de lucha contra el cáncer.
La noticia fue publicada anoche en la web oficial de Springsteen, con una nota del propio Bruce:
"Danny y yo trabajamos juntos 40 años. Era el teclista más maravillosamente versátil y un músico nato. Le quería enormemente... crecimos juntos".
En breve mandaremos más información.
Los conciertos en Florida de hoy y mañana han quedado pospuestos y se anunciarán nuevas fechas.
Se ha creado una página web para la Fundación de Danny Federici para la lucha contra el cáncer. En esta web: Federici Melanoma Fund(que entrará en funcionamiento el viernes o el sábado), se podrán hacer donativos. La familia Federici y los miembros de la E Street Band piden que, en lugar de enviar flores, se hagan donativos en la web de la fundación.
Mediante una carta publicada en su página web, Bruce Springsteen hizo ayer oficial su apoyo al candidato demócrata Barack Obama.
En la carta Springsteen afirma: "El senador Obama, desde mi punto de vista, está muy por encima de los demás (...) Creo que el senador Obama es el mejor candidato para liderar ese proyecto y guiarnos en el siglo 21 con un renovado sentido moral. (...) Aquí en la calle E, nos sentimos orgullosos de apoyar a Obama para Presidente".
El rancho Cadillac, en Amarillo, Texas, fue creado por un excéntrico millonario tejano en los años 70. En 1980 Springsteen inmortalizó el lugar en su canción "Cadillac Ranch". Ayer, en Houston, ésta fue la canción elegida para dar inicio a un concierto trepidante. Del repertorio habitual desaparecen, al menos por una noche, "Gypsy Biker" y "Reason to Believe", sustituidas por "Atlantic City" y "Because the Night". A "She's the One" le siguió una encendida versión de "Out in the Street".
Ya en la parte central del concierto, donde Springsteen suele cambiar canciones a diario, sonaron "Girls in their Summer Clothes", "The E Street Shuffle" y, por primera vez, "Terry's Song", la canción que cierra el álbum Magic, escrita en homenaje a Terry Magovern, amigo de Springsteen y su asistente personal durante muchos años. Ayer Bruce la cantó en el día en que Terry hubiera cumplido 68 años. Tras las habituales cinco canciones finales (de "Devil's Arcade" a "Badlands"), se añadió "Thunder Road" al quinteto, cerrando el concierto.
Llegados los bises, Springsteen anuncia "siempre he sido un gran fan de los cantautores de Texas", y a continuación invita al escenario a su amigo Alejandro Escovedo para cantar "Always a Friend", canción que formará parte del nuevo álbum de Alejandro, titulado Real Animal. Escovedo superó recientemente una grave hepatitis, y regresa ahora, tras años de lucha contra la enfermedad, con un brillante nuevo disco y firmando con Jon Landau como mánager. Tras Alejandro le toca el turno a Joe Ely, también de Austin (Texas), quien sube para cantar con Bruce "All Just to Get To You", canción de su excelente álbum Letter to Laredo (en el cual el propio Springsteen cantaba en dos canciones). Tras esos minutos especiales con sus amigos, Springsteen se embarca en una delirante "Rosalita", seguida de "Born to Run" y "Tenth Avenue Freeze-out", con Bruce colgado durante un buen rato cabeza abajo del soporte del micrófono. "American Land" puso punto final a un concierto largo, intenso y especial. Finalizado el concierto, Alejandro Escovedo confesaba a la revista Backstreets: "ha sido la mejor experiencia musical de mi vida".
Dos horas y medio y un estreno en la gira fue lo que vivieron ayer en Dallas. Como viene siendo habitual, el concierto empezó con una canción distinta: en este caso "Tenth Avenue Freeze-Out".
"Girls in their summer clothes" pasó de los bises a la mitad del concierto, tras "The Promised Land", y le siguió el estreno de "Independence Day", con Nils tocando la pedal steel, en una versión similar a la original del álbum The River.
"Meeting Across the River", de nuevo seguida de la imponente "Jungleland", abrió los bises, durante los cuales apareció el segundo roquero más famoso de New Jersey, Jon Bon Jovi, para cantar una estrofa de "Glory Days". En "Dancing in the Dark" Bruce invitó a bailar a cinco niñas que estaban en primera fila, lo cual aprovecharon algunos para saltar a la tarima (hasta que seguridad puso orden), siendo 17 las personas que durante unos instantes estaban bailando sobre el escenario.
Entradas Milwaukee: hoy se ponen de nuevo a la venta las entradas para el concierto en Milwaukee del 30 de agosto (Festival 105 Aniversario de Harley-Davidson), tras el fracaso de la venta hace unos días, cuando reventó la web de Harley y se tuvo que anular la venta a los pocos minutos (¿no decíamos que esto sólo pasaba en España?). Hoy las entradas, para evitar nuevas sorpresas, se venderán a través de Ticketmaster. .
La gira Magic cada vez tiene más parecido con la gira Devils & Dust. Los cambios de orden y repertorio son constantes últimamente y la sensación en los conciertos es que cualquier cosa puede pasar. Anoche, en el segundo concierto en Anaheim, sonaron 8 canciones diferentes respecto al primer concierto. Por primera vez en la gira, no toca ni "Devil's Arcade" ni "The Rising", y el concierto acaba de nuevo con "Out in the Street", tras "Badlands".
"Thunder Road" es la canción de arranque, seguida de una racha incesante de rock'n'roll (con la sola parada de "Magic"), donde "Murder Incorporated", "Atlantic City" y "Candy's Room" preceden a "Reason to Believe", seguida en esta ocasión de dos trallazos que pocas veces suenan en el mismo concierto: "Prove it all Night" y "Because The Night", diez minutos de gloria para Nils Lofgren y sus arrasadores solos de guitarra. Todo esto culminado con la sacudida final de "She's the One". Una primera hora de concierto de alto voltaje.
Minutos después subía al escenario de nuevo Tom Morello para otra escalofriante versión de "The Ghost of Tom Joad", sin duda uno de los momentos álgidos del concierto. Tras ella empieza a sonar "Last to Die", quedando fuera del repertorio tanto "Devil's Arcade" como "The Rising", hasta ahora temas fijos en cada concierto. Para los bises recuperan "Dancing in the Dark" y el magnífico duo formado por "Meeting Across the River" y "Jungleland" (con Clarence, ahora sí, bordando el solo de saxo).
Una de las cosas que dejó un sabor agridulce fueron los comentarios de Bruce sobre Danny Federici. En lugar del habitual "Danny manda recuerdos y esperamos verle pronto por aquí", Springsteen dijo "We send Danny all our love and hope that you'll keep him in your prayers" ("le mandamos todo nuestro cariño a Danny y esperamos que recéis por él"), dejando algunas dudas en el aire sobre el estado de salud de Danny. A todo esto se añadió el letrero que mostró Max al público al final del concierto ("We Love Danny").
El primero de dos conciertos en Anaheim, al sur de Los Ángeles, fue probablemente el más largo de la gira hasta hora, y uno de los más intensos. Ya desde el inicio, con el estreno de una electrizante "Light of Day", Bruce y la E Street Band se enzarzaron en un frenético maratón de rock'n'roll, con incendiarios solos de guitarra en "Gypsy Biker", seguida sin descanso por "Murder Incorporated". Tras una breve pausa con "Magic", otros veinte minutos imparables con "Trapped", "Reason to Believe", "Because the Night" y "She's the One".
El momento histórico de la noche llegaba minutos después, cuando Springsteen invita al escenario al gran Tom Morello, guitarrista de Rage Against the Machine, y juntos empieza una delirante y potentísima versión eléctrica de "The Ghost of Tom Joad", intercambiando voces y con un indescriptible solo de guitarra de Morello al final de la canción. Rage ya grabaron esa canción hace algunos años, y ambos artistas son amigos desde hace tiempo (Tom incluso asistió al concierto de Bruce en Badalona en 2005, durante la gira Devils & Dust).
El concierto mantuvo esa intensidad hasta el final y, en plena euforia, finalizando "Badlands", Springsteen da instrucciones a la banda y empalman directamente con "Out in the Street", cambiando así el final del concierto por primera vez.
Para los bises suben al escenario diversos invitados. Bobby Bandiera toca la guitarra en "Ramrod", y Marc Anthony Thompson y Marty Rifkin (ambos de la Seeger Sessions Band) tocan en "American Land".
Siguiendo la tónica de los últimos días, el concierto en San Jose empezó con un nuevo estreno: "Out in the Street", además de incluir otras rarezas como "Trapped", "Something in the Night", "Fire" (estreno, a petición de los oyentes de una emisora de radio, que podían elegir, mediante votación, una canción para que Bruce la tocara en este concierto), "Incident on 57th Street", "Detroit Medley"... y una canción (otro estreno en la gira) que entusiasmará a algunos y decepcionará a otros: "Bobby Jean". En cualquier caso, un concierto espectacular, con 10 cambios respecto al anterior y 3 estrenos, y Bruce, como viene siendo habitual, aceptando todo tipo de peticiones del público a través de letreros y pancartas. Una de ellas provocó que tocara '"Something in the night", aunque en el reverso de la misma pancarta se podía leer: "Streets of Fire". "Glory Days" sonó por una particular petición: el fan en cuestión, en primera fila, llevaba el nombre de la canción escrito en la frente. Para mostrar el "letrero" a las cámaras, Bruce hizo subir a esa persona al escenario, para que todo el mundo viera donde llevaba escrita su solicitud.
Amaia nos envía sus impresiones desde California: "La de San Jose fue una de esas noches especiales. Con Something in the night me parecio que el tiempo se habia parado en el 78, cuando empezó a sonar Trapped pegué un brinco en mi asiento y fue una versión estupenda; Nils bordó el solo de Prove it All Night, Bruce y Clarence parecían pasárselo en grande con Fire. Pero el momento cumbre de la noche para mí, sin duda alguna fue Incident (Bruce recogió de entre el público un cartel que decia 'Incident por favor' -en español-), una versión memorable, de lo mejor que he oido a lo largo de estos veinte años. Realmente uno de los mejores conciertos que he visto, aunque en la tanda de bises Bobby Jean y Glory Days no son de mis favoritas. Despues del concierto no era capaz ni de asimilar lo que había presenciado; ¿"volveremos a ver algo parecido?"
Estupendo concierto en Sacramento, el primero de una tanda de cuatro en California. Empezó con el que fue su primer single en 1973, "Spirit in the Night". Estrenó, ahora sí, "Murder Incorporated" (sustituyendo a "Reason to Believe" por primera vez en la gira), seguida de una infalible racha de rock electrizante con "Candy's Room", "Because the Night" y "She's the One". Más adelante sonó "Sherry Darling", a petición del público, seguida de "Backstreets" y "Devil's Arcade", dos momentos cumbre del concierto.
En los bises, más rock con "Rosalita" y "Ramrod", con Bruce y Steven divirtiéndose y divirtiendo, literalmente aullando durante la primera.
El concierto de anoche en Vancouver empezó con "Atlantic City", e incluyó "None But the Brave" (editada sólo en el triple The Essential Bruce Springsteen) en la parte central. Ambas canciones sonaban por primera vez en la gira Magic. De hecho, era la primera versión en directo de "None But the Brave" con la E Street Band (Springsteen sólo la había tocado, con otros músicos, en los conciertos de Navidad de 2003 en Asbury Park). "Trapped" se mantiene en el repertorio tras su estreno en Seattle, junto a "Tenth Avenue Freeze-Out", "Rosalita" y "The River".
Algunos derechos reservados: solamente se permite
reproducir las noticias de esta web citando al autor (www.pointblankmag.com).
Para cualquier duda, consulta nuestra licencia
Creative Commons.